¡Alégrate, el Señor está contigo! Mensaje Espiritual | ![]() |
Viernes, 5 de octubre de 2007
Semana 26 del Tiempo Ordinario
Baruc 1 15-22 / Lucas 10, 13-16
Salmo responsorial Sal 78, 1-5. 8-9
R/. “¡Líbranos, Señor, por el honor de tu Nombre!"
Santoral:
San Mauro y San Plácido, Santa Flora,
Santa Faustina Kowalska, Beato Bartolomé Longo
y Beato Francisco Javier Seelos
Dios te necesita
Dios te necesita,
porque ha querido necesitarte,
y, porque te necesita,
te lo está pidiendo desde el día
que te llamó por tu nombre.
Cada día te vuelve a recordar
que tiene necesidad de tu tiempo,
de tus cualidades, de tu persona.
Sin falsa soberbia,
con humildad verdadera,
entiende que, si Dios te necesita,
lo mínimo que debes hacer,
es ponerte a su entera disposición;.
Le debes tanto, le has costado tanto,
que tu gloria consiste en corresponderle
un poco; y debes sentirte
tan humildemente grande,
tan profundamente feliz
de poder ayudar a un Dios Todopoderoso
y en una tarea eterna.
Es como si Dios te pidiera ayuda
para mover una estrella,
para componer una galaxia;
más que eso, es para salvar
un alma inmortal, que vale más
que todas las estrellas y galaxias juntas.
Tú le ayudas a Dios; y, si no le ayudas,
Él no puede, no puede solo.
Dile con profunda convicción:
“Aquí están mis manos, aquí están mis pies,
aquí está mi lengua, déjame ayudarte,
Creador de mundos;
enseguida vengo a echarte una mano,
Redentor de las almas”.
Padre Mariano de Blas, L.C.
